Por: Claudia Marcela Correa Rengifo
Los datos de inicio de la barra brava del ‘Real’, aún no son exactos, pero se constituyó oficialmente en el año 2001.
Las barras se organizan en subgrupos llamados ‘parches’, cada uno cuenta con líderes que se encargan de convocar a los miembros de toda la barra, organizar los viajes a otras ciudades, recolectar el dinero y planear estrategias nuevas para animar al equipo, bien sea con música, trapos, bailes o nuevos cantos.
Evelyn Puerta, por ejemplo, tenía 16 años cuando empezó a ir al estadio Jaime Morón a ver jugar al Real Cartagena y fue así como poco a poco fue naciendo en ella un espíritu barrista y fiel con el equipo. De esa manera empezó a ser líder de la barra del Real, hoy llamada ‘La Rebelión Auriverde’.
Durante casi 6 años, Evelyn asistió a cada reunión y viajó con los demás integrantes de la barra a todos los lugares a donde ellos iban, dejando en su casa a su mamá desesperada, llorando muchas veces y pendiente a la televisión para ver qué pasaba en los estadios y en las peleas entre barras.
En los partidos, los integrantes de la ‘Rebelión Auriverde’ dan todo por su todo, pues arriesgan su vida por su equipo, pero más aún por su grupo de amigos y por sus trapos. Estos últimos son como banderas que se elevan en el estadio con frases de ánimo y con los nombres de cada parche. Pamela Amor, otra barrista de este equipo, cuenta que para ellos: “Lo más importante al enfrentarse con una barra es quitarle un trapo, porque ellos son el honor del equipo y entre más trapos se les haya quitado a las otras barras, es mucha más la satisfacción de uno. “Asimismo, cuando nos quitan un trapo a nosotros es una de las más grandes ofensas y ahí es cuando la pelea se forma”.
En muchas ocasiones los cartageneros que llegan al estadio para disfrutar de un partido, han sido acosados por los barristas. Uno de ellos, Augusto Tinoco cuenta que un día llegó muy temprano al estadio y algunos barristas que se reunían afuera fumando marihuana, casi lo atracan porque supuestamente no tenían dinero para entrar a la parte Norte del estadio a apoyar a su equipo. “Si no es porque camino rápido y encuentro a unos policías, me atracan”, dice Augusto, afirmando además que desde ese entonces no llega tan temprano al Jaime Morón.
Sin embargo, hombres y mujeres barristas se involucran por completo en la defensa de su equipo. “Al principio éramos unas seis mujeres y un poco de hombres los que estábamos en la barra. Éramos las consentidas, los pela’os nos protegían y ninguna peleaba ni nada, pero después fueron llegando más niñas y esas sí que mejor dicho, hacen de todo. Son unos hombres más”, cuenta Evelyn, quien hoy ya no asiste tanto al estadio porque sus deberes de madre se lo impiden.
Es así como cada vez la violencia en el Jaime Morón ha aumentado y las expectativas de los cartageneros respecto a la disminución de la agresividad de los barristas, son casi nulas.
Pero estas actitudes violentas de los barristas no son exclusivas de la ‘Rebelión Auriverde’. ‘Los Hoolingans’, considerados la primera ‘barra brava’ del mundo, se caracterizaban por ser hombres agresivos, tal como Edward Hooligan, un hombre que protagonizaba violentas peleas en las calles de Londres cerca del año 1877.
Estos comportamientos violentos se evidenciaron mas trágicamente en el Mundial de 1966, donde los estadios fueron tomados como campos de batallas entre rockeros y hippies. Desde entonces existen ‘Los Hooligan’, la barra más grande y peligrosa del mundo.
En 1966 y 1971 se cobraron las primeras víctimas mortales de estas trifulcas agresivas en los estadios; en 1985, 39 personas perdieron la vida en la final de la Liga de Campeones y en la final de la Copa Inglesa de 1995, se reportaron 95 muertos. Las constantes riñas protagonizadas por ‘Los Hooligan’ dejaron centenares de víctimas y solo hasta hace poco las autoridades empezaron a tomar medidas de control para contrarrestar estas avalanchas mortales.
En Latinoamérica, el barrismo se ha desarrollado en la mayoría de países: primero llegó a Argentina, luego se desplego hacia Bolivia, Chile, México, Perú y Brasil donde estas barras bravas son conocidas como torcidas. En Colombia el barrismo llegó a principios de los 90, la barra más antigua es la barra de los Comandos Azules No.13 (actualmente CADC) y la Guardia Albirroja Sur (GARS) en Bogotá, luego la cultura del barrismo se extendió a ciudades como Medellín, Cali y Barranquilla; algunas de estas ciudades cuentan con dos o más equipos por lo que el número de barras bravas es mayor. En el caso de ‘La Heroica’, sólo existe una barra brava local: la que sigue al Real Cartagena.
Desde hace aproximadamente dos años el Distrito ha intentado tomar medidas mucho más serias de asesoramiento a los jóvenes barristas que llegan al estadio. La Escuela de Gobierno ha realizado charlas para ellos y el año pasado el SENA otorgó unos 100 cupos para que los miembros de la barra estudiaran algo técnico y pudieran trabajar dejando así la droga y la vida delincuencial que muchos de ellos siguen.
Justo Serrano, un funcionario de la Escuela de Gobierno y quien se ha vinculado muy directamente con los barristas, asegura que: “Los barristas son huérfanos con padres vivos. Por eso recurren a la barra, para hacer parte de un grupo y sentirse así importantes”. Dice además que los barristas: “Van más al estadio por el grupo, que por el amor que le tienen al equipo”.
El programa de ‘Los Vales’, que lleva más de un año de función en la ciudad de Cartagena y que lidera también la Escuela de Gobierno, nació con el fin de encontrar jóvenes que carecen de afecto, para brindarles un ambiente de familiaridad donde se comprenden sus problemas. Entre este grupo amplio de jóvenes hay 15 miembros de diferentes barras del país, 10 son de la Rebelión Auriverde. Y aunque el funcionario Serrano reconoce que no es fácil hacerles olvidar 14 años en 2 años, reitera que estas actividades ayudan al proceso de deserción de la vida delictiva.
Los miembros de la ‘Rebelión Auriverde’, quienes pelean con los barristas de otros equipos, los que se tatúan el escudo del Real Cartagena, los que hacen lo que sea por entrar al estadio y los únicos sacados a la fuerza del Jaime Morón, ya tienen nuevo estadio y aunque se han invertido más de $23 mil millones en él -según lo publicado en el diario El Universal- en la barra no se han puesto en marcha ningún nuevo programa.
“Este nuevo estadio está pensado para todos, barristas y espectadores en general, pero esperamos que los miembros de la barra sepan respetar la infraestructura y se convenzan de que el estadio es del equipo y si lo dañan cuando pelean, están dañando algo que hace también parte de su territorio”, dijo Rodrigo Rendón, presidente del Real Cartagena.
La psicóloga Irina Villafañe piensa que: “Si no se hace un proceso de apropiación de los barristas con el nuevo estadio y no se siguen realizando las charlas, nada va a cambiar y por el contrario, los barristas se sentirán peor en este nuevo estadio sin importarles lo que pase con él”.
Sin embargo, se han reglamentado penas para los responsables de la violencia en los estadios y escenarios deportivos, en la nueva Ley aprobada por el Congreso en abril y sancionada y promulgada por el presidente Juan Manuel Santos, el pasado 12 de mayo.
La denominada Ley del Fútbol o Deporte establece multas hasta de 100 salarios mínimos y prohibición de ingreso a recintos deportivos hasta por cinco años para aquél hincha que sea sorprendido agrediendo físicamente a otra persona dentro de un estadio. Las mismas sanciones se aplicarán para quienes dañen la infraestructura deportiva.
También se reglamentaron multas para quienes intenten entrar al estadio con armas blancas, armas de fuego o estupefacientes.
Asimismo, los clubes deportivos deberán organizarse como corporaciones o asociaciones deportivas o como sociedades anónimas, en busca de evitar la infiltración de fondos del narcotráfico.
Según expresó el Presidente de la República a través de su cuenta en Twitter, la ley pretende ser un acicate para el progreso del fútbol en el país. “Acabo de sancionar la Ley del Deporte. Espero que el fútbol salga adelante. Los invito a hacer deporte, la mejor forma de tener salud", dijo Santos.