domingo, 11 de diciembre de 2011

Ecos de la Rebelión Auriverde en el nuevo estadio

Por: Claudia Marcela Correa Rengifo

Los datos de inicio de la barra brava del ‘Real’, aún no son exactos, pero se constituyó oficialmente en el año 2001.

Las barras se organizan en subgrupos llamados ‘parches’, cada uno cuenta con líderes que se encargan de convocar a los miembros de toda la barra, organizar los viajes a otras ciudades, recolectar el dinero y planear estrategias nuevas para animar al equipo, bien sea con música, trapos, bailes o nuevos cantos.

Evelyn Puerta, por ejemplo, tenía 16 años cuando empezó a ir al estadio Jaime Morón a ver jugar al Real Cartagena y fue así como poco a poco fue naciendo en ella un espíritu barrista y fiel con el equipo. De esa manera empezó a ser líder de la barra del Real, hoy llamada ‘La Rebelión Auriverde’.

Durante casi 6 años, Evelyn asistió a cada reunión y viajó con los demás integrantes de la barra a todos los lugares a donde ellos iban, dejando en su casa a su mamá desesperada, llorando muchas veces y pendiente a la televisión para ver qué pasaba en los estadios y en las peleas entre barras.

En los partidos, los integrantes de la ‘Rebelión Auriverde’ dan todo por su todo, pues arriesgan su vida por su equipo, pero más aún por su grupo de amigos y por sus trapos. Estos últimos son como banderas que se elevan en el estadio con frases de ánimo y con los nombres de cada parche. Pamela Amor, otra barrista de este equipo, cuenta que para ellos: “Lo más importante al enfrentarse con una barra es quitarle un trapo, porque ellos son el honor del equipo y entre más trapos se les haya quitado a las otras barras, es mucha más la satisfacción de uno. “Asimismo, cuando nos quitan un trapo a nosotros es una de las más grandes ofensas y ahí es cuando la pelea se forma”.

En muchas ocasiones los cartageneros que llegan al estadio para disfrutar de un partido, han sido acosados por los barristas. Uno de ellos, Augusto Tinoco cuenta que un día llegó muy temprano al estadio y algunos barristas que se reunían afuera fumando marihuana, casi lo atracan porque supuestamente no tenían dinero para entrar a la parte Norte del estadio a apoyar a su equipo. “Si no es porque camino rápido y encuentro a unos policías, me atracan”, dice Augusto, afirmando además que desde ese entonces no llega tan temprano al Jaime Morón.

Sin embargo, hombres y mujeres barristas se involucran por completo en la defensa de su equipo. “Al principio éramos unas seis mujeres y un poco de hombres los que estábamos en la barra. Éramos las consentidas, los pela’os nos protegían y ninguna peleaba ni nada, pero después fueron llegando más niñas y esas sí que mejor dicho, hacen de todo. Son unos hombres más”, cuenta Evelyn, quien hoy ya no asiste tanto al estadio porque sus deberes de madre se lo impiden.

Es así como cada vez la violencia en el Jaime Morón ha aumentado y las expectativas de los cartageneros respecto a la disminución de la agresividad de los barristas, son casi nulas.

Pero estas actitudes violentas de los barristas no son exclusivas de la ‘Rebelión Auriverde’. ‘Los Hoolingans’, considerados la primera ‘barra brava’ del mundo, se caracterizaban por ser hombres agresivos, tal como Edward Hooligan, un hombre que protagonizaba violentas peleas en las calles de Londres cerca del año 1877.

Estos comportamientos violentos se evidenciaron mas trágicamente en el Mundial de 1966, donde los estadios fueron tomados como campos de batallas entre rockeros y hippies. Desde entonces existen ‘Los Hooligan’, la barra más grande y peligrosa del mundo.

En 1966 y 1971 se cobraron las primeras víctimas mortales de estas trifulcas agresivas en los estadios; en 1985, 39 personas perdieron la vida en la final de la Liga de Campeones y en la final de la Copa Inglesa de 1995, se reportaron 95 muertos. Las constantes riñas protagonizadas por ‘Los Hooligan’ dejaron centenares de víctimas y solo hasta hace poco las autoridades empezaron a tomar medidas de control para contrarrestar estas avalanchas mortales.

En Latinoamérica, el barrismo se ha desarrollado en la mayoría de países: primero llegó a Argentina, luego se desplego hacia Bolivia, Chile, México, Perú y Brasil donde estas barras bravas son conocidas como torcidas. En Colombia el barrismo llegó a principios de los 90, la barra más antigua es la barra de los Comandos Azules No.13 (actualmente CADC) y la Guardia Albirroja Sur (GARS) en Bogotá, luego la cultura del barrismo se extendió a ciudades como Medellín, Cali y Barranquilla; algunas de estas ciudades cuentan con dos o más equipos por lo que el número de barras bravas es mayor. En el caso de ‘La Heroica’, sólo existe una barra brava local: la que sigue al Real Cartagena.

Desde hace aproximadamente dos años el Distrito ha intentado tomar medidas mucho más serias de asesoramiento a los jóvenes barristas que llegan al estadio. La Escuela de Gobierno ha realizado charlas para ellos y el año pasado el SENA otorgó unos 100 cupos para que los miembros de la barra estudiaran algo técnico y pudieran trabajar dejando así la droga y la vida delincuencial que muchos de ellos siguen.

Justo Serrano, un funcionario de la Escuela de Gobierno y quien se ha vinculado muy directamente con los barristas, asegura que: “Los barristas son huérfanos con padres vivos. Por eso recurren a la barra, para hacer parte de un grupo y sentirse así importantes”. Dice además que los barristas: “Van más al estadio por el grupo, que por el amor que le tienen al equipo”.

El programa de ‘Los Vales’, que lleva más de un año de función en la ciudad de Cartagena y que lidera también la Escuela de Gobierno, nació con el fin de encontrar jóvenes que carecen de afecto, para brindarles un ambiente de familiaridad donde se comprenden sus problemas. Entre este grupo amplio de jóvenes hay 15 miembros de diferentes barras del país, 10 son de la Rebelión Auriverde. Y aunque el funcionario Serrano reconoce que no es fácil hacerles olvidar 14 años en 2 años, reitera que estas actividades ayudan al proceso de deserción de la vida delictiva.

Los miembros de la ‘Rebelión Auriverde’, quienes pelean con los barristas de otros equipos, los que se tatúan el escudo del Real Cartagena, los que hacen lo que sea por entrar al estadio y los únicos sacados a la fuerza del Jaime Morón, ya tienen nuevo estadio y aunque se han invertido más de $23 mil millones en él -según lo publicado en el diario El Universal- en la barra no se han puesto en marcha ningún nuevo programa.

“Este nuevo estadio está pensado para todos, barristas y espectadores en general, pero esperamos que los miembros de la barra sepan respetar la infraestructura y se convenzan de que el estadio es del equipo y si lo dañan cuando pelean, están dañando algo que hace también parte de su territorio”, dijo Rodrigo Rendón, presidente del Real Cartagena.

La psicóloga Irina Villafañe piensa que: “Si no se hace un proceso de apropiación de los barristas con el nuevo estadio y no se siguen realizando las charlas, nada va a cambiar y por el contrario, los barristas se sentirán peor en este nuevo estadio sin importarles lo que pase con él”.

Sin embargo, se han reglamentado penas para los responsables de la violencia en los estadios y escenarios deportivos, en la nueva Ley aprobada por el Congreso en abril y sancionada y promulgada por el presidente Juan Manuel Santos, el pasado 12 de mayo.

La denominada Ley del Fútbol o Deporte establece multas hasta de 100 salarios mínimos y prohibición de ingreso a recintos deportivos hasta por cinco años para aquél hincha que sea sorprendido agrediendo físicamente a otra persona dentro de un estadio. Las mismas sanciones se aplicarán para quienes dañen la infraestructura deportiva.

También se reglamentaron multas para quienes intenten entrar al estadio con armas blancas, armas de fuego o estupefacientes.

Asimismo, los clubes deportivos deberán organizarse como corporaciones o asociaciones deportivas o como sociedades anónimas, en busca de evitar la infiltración de fondos del narcotráfico.

Según expresó el Presidente de la República a través de su cuenta en Twitter, la ley pretende ser un acicate para el progreso del fútbol en el país. “Acabo de sancionar la Ley del Deporte. Espero que el fútbol salga adelante. Los invito a hacer deporte, la mejor forma de tener salud", dijo Santos.

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Violación inocente?

A propósito del tema de anoche en el programa 7º Día del Canal Caracol, debo decir que es sorprendente que en un país donde se hacen estrategias para matar a los jefes de las FARC y se violen las normas cada día, no se logre reformar la Constitución en pro de la verdadera justicia. Y digo verdadera, porque para mí no es justo que un violador ande suelto.
Hay que admitirlo, en ocasiones los indígenas sirven de ejemplo para la justicia ordinaria, ya que al menos en su jurisdicción no es común la impunidad y buscan en los castigos que el condenado aprenda. Es decir, sus técnicas son castigo y acompañamiento. Este último se refiere a un proceso continuo de aprendizaje para la persona que delinque y que para ellos no es más que alguien con problemas mentales o de conducta que debe ser tratado además de sentenciado. Pero en este caso como en muchos, debo también reconocer que no pueden interferir de la misma manera que la justicia ordinaria.
La Constitución Política de Colombia en el Art. 248 establece la libertad que tienen los pueblos indígenas para ejercer funciones jurisdiccionales dentro de su territorio, siempre y cuando estas no sean contrarias a la Constitución y a las leyes de la República. Sin embargo, el castigo impuesto a Juan Antonio Pilcué en el municipio de Caldono en el departamento del Cauca quien ha golpeado y violado a sus tres hijas de 13, 9 y 8 años en varias ocasiones, no lo considero adecuado, pues los latigazos recibidos se le olvidan y su retención es mínima, pues sale cada vez que quiere. El Ministerio de Educación en su portal web difunde los derechos de los niños, entre esos el derecho al amor y a la familia, los cuales considero violados cuando este hombre viola a sus propias hijas y sigue libre en un pueblo y en general: en todo el territorio nacional.
No lo sé, pero en estos casos no entiendo la Constitución ni la forma en que se controla un país aparentemente igual, pero que permite que unos violadores sigan sueltos en unos casos y en otros no...

domingo, 21 de agosto de 2011

EL SUEÑO: UN VOTO QUE VALE

Somos el reflejo del país que no queremos ser,
La causa absurda por la que muchos deciden no hacer nada,
El mínimo esfuerzo de cada gobernante
Y la voz viva de miles de desplazados.
Somos un país que aún vive en la miseria,
Que sigue endeudándose para igualarse a otros,
Pero que es excluyente dentro de él mismo.
Vivimos pensando en cómo hacer para llamar la atención del resto,
Hacemos marchas, protestas y conciertos por la paz,
Pero en nuestros pensamientos ya esa palabra no existe,
Incluso muchos, nunca la hemos sentido.
Estamos en un país que lastimosamente atraviesa una guerra no sé si civil,
Más bien diría que clasista,
Porque hoy por hoy es asesino el que tiene más “prestigio”…
Y a su vez gobierna.
Podríamos quejarnos cada día, llorar si es necesario,
O escribir en un blog una nota como para desahogarnos un poco,
Pero, ¡qué va! Eso no sirve de mucho,
Al contrario, entre más nos manifestamos, más parecen burlarse los de la burocracia,
Esa que elegimos y reelegimos siempre.
Entonces, no quiero llenarme la boca de críticas hacia mi país,
Ese que amo y detesto al mismo tiempo,
Aquél que en medio de su propio envilecimiento,
Me inspira para hacer algo diferente.
¿Entonces qué? Yo sólo propongo que en las próximas elecciones elijan a alguien que consideren pertinente,
Aunque sé que casi nunca hay alguien que merezca ser elegido,
Pero bueno, si es así, voten en blanco, pero manifiéstense de alguna manera.
Y eso sí: sigamos soñando, porque el sueño hace más llevadera la realidad.
Yo por ejemplo, sigo creyendo en la idea loca de una Colombia menos corrupta
Y por ella leo, pienso, propongo y escribo…

domingo, 7 de agosto de 2011

EN SINTONÍA CON LA IGNORANCIA


Por: Claudia Marcela Correa Rengifo

Que cómo murió Juan Pablo I, que quién era realmente Miguel Ángel, que cuáles son las mejores construcciones del mundo. Nada, absolutamente nada podríamos saber en este país si no fuera por los canales internacionales, a los que por cierto, no toda la población colombiana tiene acceso.

Los dos canales con más recursos: Caracol y RCN se han dedicado a llenarse el bolsillo a costa de nuestra ignorancia. Sí, digo ignorancia, porque es que ¿Cuándo se ha visto tanta estupidez junta? Por las mañanas recrean a las amas de casa con puros chismes y novelas carentes de cualquier información útil, como la ‘Gata Salvaje’ que la están transmitiendo hace como 8 años.

En las tardes, los niños y jóvenes que llegan de sus colegios y universidades, después de adquirir nuevos conocimientos, empiezan a ser bombardeados con más novelas y series vanas como ‘Teresa’ o ‘Tu voz estéreo’. Y en las noches, increíblemente nos transmiten el mismo mensaje fútil con telenovelas como ‘La reina del sur’.

¡Ah! Y resulta peor sacar al aire novelas sin sentido, que no coordinan con la realidad y que además se burlan de una región específica y del televidente, como es el caso de ‘Chepe Fortuna’, que sólo genera más incultura, haciéndole pensar a la gente del resto del país que en la Costa la vida es así.

Lo anterior sin mencionar los informativos, que aunque cada vez recurren a nuevas secciones y amplían de alguna manera la información, no llegan a lo cultural. Me parece increíble, por ejemplo, que Caracol le haya quitado una hora al informativo del medio día para transmitir un programa de adivinar el precio de las cosas ¡Por Dios! ¿En qué país se ve eso? Es lo más ridículo que he visto. De verdad

Aquí en Colombia tenemos tal vez al canal universitario Zoom y a Teleantioquia que realizan documentales y programas culturales e históricos, pero lastimosamente no tienen los mismos recursos que Caracol y RCN y lo peor, no llegan a todos los hogares colombianos. He llegado a casas donde sólo se pueden sintonizar los dos monstruos televisivos en Colombia. Incluso cuando se va la señal de cable en mi casa, sólo me sale Caracol y Señal Colombia –que cada día es menos cultural-. Ni siquiera me aparece RCN.

Dicen que cada quien sintoniza el canal de acuerdo a la programación que más le gusta, pero esto no es cierto. Cuando las opciones son menos, claramente la libertad de escogencia se reduce.

Entonces, no sé cómo se puede pensar en culturizar a un país entero si los medios de comunicación masivos de su territorio, no les proporcionan ningún tipo de armas intelectuales a sus habitantes.

Seguramente si hoy les preguntan a los colombianos si están conformes o no con el tipo de televisión que ven, la mayoría admitirá una avenencia total, porque repito: no tienen otras alternativas y por eso, tampoco punto de referencia para hacer una comparación pertinente. Pero también sé que si se les hace la misma pregunta a quienes conocen la programación de otros canales, todos estarán en desacuerdo con más de un aspecto de la parilla de programas y el carácter de los contenidos de la televisión colombiana.

Eso sí, los directores de canales y más aún el gobierno debería preocuparse por esto y poniendo en marcha planes de educación a través de la televisión, porque como dijo alguna vez Antanas Mockus en una entrevista: “El trabajo de la cultura ayuda a los ciudadanos a romper la inercia de las justificaciones”, es decir que nos da recursos para opinar y generar cambios sociales.

A mí y posiblemente a muchos colombianos más, nos gustaría que en estos canales de televisión a los que me he referido, pensaran un poco más en los televidentes y dejaran el amarillismo, que ampliaran las franjas de programas de periodismo investigativo como ‘Séptimo día’ -que aunque tiene falencias, es más útil que otros- y que definitivamente incluyeran en su programación programas de historia y cultura general.

No sé cómo será en unos años, pero no auguro un buen futuro a los habitantes de un país donde el alfabetismo es normal, la salud está colapsada y el empleo es el sueño de muchos. Lo más triste es que es mi país, que hago parte de él y no puedo hacer más que esto, escribir sin saber siquiera si me van a matar o no algún día por abrir la boca para hacer denuncias públicas.

Por ahora seguiré pasando los canales para ver si encuentro algo mejor que ese tal ‘Germán que es el man’, o algo así…